Inicio > griego, Ies Baleares - Valencia > Safo – Materiales y Escritura

Safo – Materiales y Escritura


El libro.

En los siglos VI y V a.C. los materiales habituales de escritura eran:

1.- Tablillas de madera cuya superficie se enceraba. Sobre ellas se marcaba con un punzón, cuyo otro extremo tenía forma de espátula. Servía para escribir notas y borradores.

2.- Para escritos que se querían conservar se usaba, desde el siglo VII a.C. en adelante, el papiro. La palabra βιβλίον, con que se designó a la médula del papiro y, luego, al propio libro, revela que fue llevado a Grecia por comerciantes fenicios (Biblos era una de las grandes ciudades fenicias). Es una planta egipcia, cuya médula se cortaba en tiras. Dos de ellas se superponían, una con la fibra en sentido vertical, otra con la fibra en sentido horizontal; las dos tiras se pegaban por presión y con ayuda de agua, y se pulía la superficie. Así se hacían hojas de 23 cm. De anchura y 23 de altura como media. Estas hojas se pegaban una con otra para formar un rollo (χαρτή) de longitud variable.

Desde la época alejandrina, un rollo normal podía medir de 9.144 m a 10.668 m, que podía contener un libro de Tucídides. Para evitar confusiones y extravíos, al principio de cada rollo iba un proemio con el título, autor y, a veces, un resumen de los rollos anteriores o una referencia a los mismos.

Los manuscritos medievales nos transmiten las obras antiguas divididas en libros y capítulos. Quizá esta división provenga de la antigua organización en rollos de papiro: de hecho, muchas obras antiguas constan de cinco libros, que recuerdan los cinco pergaminos que contenía cada caja.

La escritura, en esta primera etapa, ofrecía poca ayuda al lector: no se conocía la letra minúscula, no se separaban las palabras, no se destacaban las mayúsculas iniciales, sólo se acentuaban los textos poéticos (aunque no sistemáticamente; tampoco se escribían métricamente), la puntuación y el espaciado eran erráticos y arbitrarios, y la caligrafía recibe poca atención. Al final del rollo se añadían las palabras o líneas accidentalmente omitidas, con una flecha que indicaba dónde debían reponerse. Se borraba con un golpe de pluma o colocando puntos sobre la palabra en cuestión.

Anuncios
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: